Mira que tenía ganas de escribir sobre publicidad (suelo serle infiel a la moda con el marketing y la comunicación) y el responsable de Loewe me ha dado, más que una oportunidad, una incontinencia en los dedos por dar mi, por otro lado humilde, opinión sobre le polémico video.
Si os movéis en redes sociales es prácticamente imposible que no lo sepáis pero, por si acaso, os pongo en antecedentes. O, mejor aún, primero os pongo el video:
Loewe oro
Tras su publicación, en la red de redes, twitter, así como en otros medios le han caído críticas y aplausos, más de los primeras que de las segundas, tanto es así que #loewe en el momento en el que escribo este post sigue siendo TT nacional.
La cuestión es ¿éxito o fracaso?
Lo primero a tener en cuenta es que una campaña de publicidad tiene un público objetivo o target muy concreto, en caso de que el video no fuera una provocación para lograr el efecto viral conseguido, es decir, que todo el mundo vea el video y habla de la marca, muy probablemente todos los que se han “ofendido” con su visión no serían su público objetivo (recordemos que es una marca de lujo) ¿y si quisieran volver a a poner Loewe de moda entre la high class madrileña y convertir estos bolsos en un must have para ellos?
En mi humilde oponión, y por más kitsch que chic que sean algunos de los comentarios, el éxito lo han conseguido tanto en un sentido como el otro así que… ¡felicidades Loewe!
Como curiosidad, uno de los comentarios de los que más se han reido es el de un chico y una chica que dicen algo así como “me bajo del avión, me pinto, me visto y pumba” es una parodia de Naty Abascal, una de las más repijas españolas. Esta información nos la ha chivado twitter porque hay que ser muy de la jet para saberlo. Aquí lo tenéis:
Naty Abascal
Para terminar nos quedamos con este tweet:
“@almudenanegro: Aviso: todos los bolsos de #LOEWE que ya no queráis me los podéis regalar. Me sacrificaré XDDD”
¡Nos sumamos!